Ella seguía esperando en la acera, aunque ya había dado por perdido aquel caso.
Sabía todo lo que había ocurrido la noche de antes, y todo lo que se dijeron.. y por eso caen aún las lágrimas de sus ojos.
Se gritaron, estallaron.
Por fin lo hicieron, ella sabía que tenían que hacerlo, porque si no los dos acabarían mal.
Por fin se dijeron las cosas claras, tan claras que mientras lo iban diciendo iban llorando. El uno y el otro.
Ninguno de los dos podía parar de llorar.
Y entonces ella grito... ¡ES QUE NO QUIERO QUE TE VAYAS! ¡POR ESO NECESITO QUE ME DIGAS LAS COSAS, PARA PODER CAMBIAR Y PODER SER MEJOR!
Y entonces, ella calló al suelo de rodilla, mientras lloraba y se tapaba el rostro.
Él no paraba de llorar mientras veía como ella lloraba, la quería tanto, pero a veces hacía todas esas tonterías...
Él se agachó y la cogió de la mano .. +Creo que hoy no es el día para hablarlo, ¿Vale?
Él le secó las lágrimas de los ojos, la levantó y se fue.
Y allí estaba ella... Viendo como el tiempo pasaba y el viento le soplaba en la nuca. Y él seguía sin aparecer.
De repente una sombra se vio acercar por el horizonte.
Era él, iba con una sonrisa en su boca.
Y se le acercó, le dio un beso en la mejilla y se sentó a su lado.
Ninguno de los dos dijo nada, pero no hacía falta, estaba claro todo... ella se apoyó sobre él y él le beso en la frente.
Ella empezó a llorar y el la abrazó.
Se acercó a su oreja... Eres lo mejor que me ha ocurrido en la vida, y no me arrepiento de nada. No me arrepiento de que nos gritáramos, porque sé que todo lo que nos dijimos nos servirá para mejorar.
Ella y él se miraron.
El aire frío seguía soplando...pero ellos estaban juntos ya nada importaba.
A veces en la vida hace falta un soplo de aire frío para darte cuenta ,que hay cosas en la vida que hacen falta, sólo para ver que las cosas importantes siempre estarán ahí, pase lo que pase. SIEMPRE.
Él le secó las lágrimas de los ojos, la levantó y se fue.
Y allí estaba ella... Viendo como el tiempo pasaba y el viento le soplaba en la nuca. Y él seguía sin aparecer.
De repente una sombra se vio acercar por el horizonte.
Era él, iba con una sonrisa en su boca.
Y se le acercó, le dio un beso en la mejilla y se sentó a su lado.
Ninguno de los dos dijo nada, pero no hacía falta, estaba claro todo... ella se apoyó sobre él y él le beso en la frente.
Ella empezó a llorar y el la abrazó.
Se acercó a su oreja... Eres lo mejor que me ha ocurrido en la vida, y no me arrepiento de nada. No me arrepiento de que nos gritáramos, porque sé que todo lo que nos dijimos nos servirá para mejorar.
Ella y él se miraron.
El aire frío seguía soplando...pero ellos estaban juntos ya nada importaba.
A veces en la vida hace falta un soplo de aire frío para darte cuenta ,que hay cosas en la vida que hacen falta, sólo para ver que las cosas importantes siempre estarán ahí, pase lo que pase. SIEMPRE.
#AireFríoParaDarseCuentaDeLasCosas.
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