viernes, 11 de abril de 2014

Ser feliz por unos instantes.

Vio como todo se lleno de gente...
No cabía nadie en absoluto, por eso opto por permanecer quieta en su sitio, sin moverse ni un sólo centímetro.Simplemente observaba, simplemente se quedó allí, sin más. 
Unos niños jugaban a su lado, recordaba aquella cancioncilla tan "sádica" que cantaban aquellos niños, por lo menos aún se conservaban cosas buenas de su infancia... optó por observar un rato más a los niños, que seguían con su juego y la cancioncilla de "Don Federíco" que tantas y tantas horas cantó cuando era niña.
Aquel pensamiento se quedó grabado un rato en su mente, como aquella canción que te gusta y la repites una y otra vez, aunque duela porque es una canción de desamor... cuando era niña...
Hacía tanto tiempo que no era niña... lo echaba de menos. La verdad es que de lo que se acuerda en gran parte de su infancia son por los recuerdos (fotos, regalos, notitas, etc.). No recordaba algo al 100% nada, simplemente pequeños detalles, pero sí recordaba algo con claridad... ERA FELIZ.

Sin preocupaciones ni nada, simplemente un papel se convertía en una obra de arte, un niño que conocías en el parque tu mejor amigo por unas horas, cuando una caída se arreglaba con el beso en la herida dado por mamá... aquellos si eran buenos tiempos. ¿La mayor preocupación que tenía entonces? Ganar al escondite, que tus "comiditas" de plastilina fueran las más chulas de todas, que tu mejor amiga no se enfadara contigo por no haberle dejado el color carne, que el chico que te "gustaba" dijera que tus colores eran mejores. Esas "preocupaciones" que a la hora, probablemente se nos hubieran olvidado... lo echaba realmente de menos... ahora siempre había algún problema, entre la uni, los amigos, sus comeduras de cabeza....

Decidió que era lo mejor, volver a ser feliz, por un rato olvidarse de todo, olvidarse de que hacía en aquella estación, olvidarse de la pena que le había dado decir adiós una vez más a su mejor amiga, otra vez volvió a estar mal y no pensó que quizás, y solo quizás, comiéndose el coco no hacía nada... Quizás el problema estaba ahí, en ver el lado malo de las cosas y no el bueno. Quizás sólo era cuestión de darle la vuelta a la tortilla.Por eso optó por la opción más sencilla, para ser niña aunque sólo fuera un rato, debía tratar con niños. Por eso se agacho, se puso a hablar con ellos y a jugar a diversos juegos de los que llevaba sin saber un tiempo.

Y por unos instantes...volvió a ser una niña... y volvió a ser feliz.


#BeHappy&BeAChildAgain