sábado, 4 de octubre de 2014

La batalla entre ellos dos.

Simplemente me senté en aquél banco a esperar.
¿Qué esperaba? 
Una respuesta de mi alma, algo que me aclarara todo lo que estaba ocurriendo, algo que me arreglara el corazón...
Mi historia comenzó como la de muchos otros, con una simple mirada, con el recuerdo de una amistad casi extinta... así comenzó mi historia. A sí comenzó el cuento de hadas, las caricias, los besos y así comenzó mi relación. Y francamente, nunca me planteé que cambiara.
Y así comenzó mi historia, con una nueva mirada, un rompedor de esquemas, una corriente de aire fresco, un nuevo amanecer.
Dios... como odiaba y amaba esa nueva mirada. ¿Cómo puede cambiar tanto tan rápido?
Mente y corazón en una lucha continua, en un cumulo de sentimientos.
Y lloraba, pues ni ellos dos se aclaraban, ni la mente hablaba con claridad ni el corazón decidía que mirada le gustaba más.
Que extraños los sentimientos, que raro el amor, que difícil decisión.
Y aun con la mente confusa y el corazón malherido me levante de aquel banco, tome una decisión. No sabía si sería la correcta mas ¿hay respuestas correcta en las baladas de amor? Todo son errores, todos son confusiones. Y obviamente, me canse de esperar a que estos dos se pusieran de acuerdo, me cansé de tener el alma rota, y tome una decisión.

Y aquí estoy, enfrente de una mirada, la mirada que he elegido... Esa mirada amiga, esa mirada que tanto me había agradecido... Los aires nuevos pueden traer grandes tempestades.

Y aunque no lo creas, aunque una decisión haya tomado, ellos dos siguen luchando.

Mente VS Corazón. Y el resultado será siempre igual... Alma rota.

#HeartvsMind



lunes, 9 de junio de 2014

Infinito

¿Qué es el infinito? Todo el mundo habla de él, pero no todos se refieren a lo mismo cuando hablan del infinito.

Pregúntale a un matemático, te contestará que un simple número.
Pregúntale a un astrónomo, te hablara de la galaxia y toda su extensión, la cual no está cuantificada, por eso es infinita. 
Pregúntale a un niño pequeño, te comentará que es un 8 tumbado porque tiene sueño.

Queda claro que no todo el mundo tiene la misma visión para el infinito, pero... ¿qué ocurre cuando esta palabra se junta con los sentimientos? Obviamente, no son iguales.

Una persona que te ha fallado muchas veces, que te decepciona y acaba haciendo que, incluso, le cojas asco, esa persona... tiene tu infinito desprecio.
Una persona que esta siempre contigo, que te cuida y se preocupa por ti... tu infinito amor.

Aunque, refiriéndose a los sentimientos, también puede relacionarse con el tiempo.Claro, unas amigas o una pareja siempre quieren que esa relación dure hasta el infinito. Simplemente se refieren a que no quieren que acabe nunca pero... ¿No es más fácil hablar de una laaaaaaaarga duración que de un futuro final? Siempre es más bonito decir "quiero que esto sea infinito" que "No quiero que esto acabe nunca" ¿Por qué? Sinceramente creo que es por no liar las cosas y dejar puertas abiertas a temas que no son reales (en especial las chicas sabéis que me refiero a las comidas de cabeza de por qué referencias a finalizar algo que lleva mucho tiempo estando en pie o una cosa que acaba de comenzar)

Y... ¿Qué es para mi el infinito? os preguntareis (Probablemente no, pero es que si no no tiene sentido que abra esta nueva entrada de mi blog)

Para mi, sinceramente, son momentos.

Pueden ser más o menos largos, pero simplemente momentos.

Infinito es, por ejemplo, el primer helado de cada verano, que quieras o no siempre lo recuerdas porque está bien requete bueno.
Infinito es ese verano que no se te borra ni un solo momento de la cabeza
Infinito es, y obviamente hablo desde mi perspectiva, la relación que tengo ahora mismo.
Infinitos son  los abrazos con mi mejor amiga.
Infinitas son las risas con mis amigos y familiares.
Infinitas son las gracias que debo darle a ese grupo de voluntariado que me ha hecho sentirme mejor persona.

Pero lo infinito no tiene porque implicar cosas buenas.

Infinitas son las ganas de llorar cada vez que me acuerdo de esa persona importante que ya no está en mi vida.
Infinitas son las horas de estudio, cuando realmente lo que quieres hacer es salir.
Infinito es el odio que le tengo al inglés, vuelvo a repetir en mi perceptiva.
Infinito es el odio a ese fin de semana que puedes salir Y LLUEVE.
Infinitas son las ganas que tienes de que llegue el día de volver a abrazar a las personas que no puedes ver por la distancia
Infinita es la distancia.
Infinito es el tiempo.

Son tantas las cosas infinitas.... que, porque no decirlo, me gusta sentirlas. Aunque duelan, porque me hacen sentir vivas.

Debo decir que por la situación actual que estoy viviendo (tanto a nivel de estudios, como personal) me impiden seguir con este pequeño proyecto que empecé hace tanto tiempo. Debo dar especialmente gracias a mi infinito 10 (ya sabes quien eres) que es el que me apoya en todo momento. Pero, si tuviera que decir algo infinito en este momento....

INFINITAS SON MIS GANAS DE SEGUIR ESCRIBIENDO.


viernes, 11 de abril de 2014

Ser feliz por unos instantes.

Vio como todo se lleno de gente...
No cabía nadie en absoluto, por eso opto por permanecer quieta en su sitio, sin moverse ni un sólo centímetro.Simplemente observaba, simplemente se quedó allí, sin más. 
Unos niños jugaban a su lado, recordaba aquella cancioncilla tan "sádica" que cantaban aquellos niños, por lo menos aún se conservaban cosas buenas de su infancia... optó por observar un rato más a los niños, que seguían con su juego y la cancioncilla de "Don Federíco" que tantas y tantas horas cantó cuando era niña.
Aquel pensamiento se quedó grabado un rato en su mente, como aquella canción que te gusta y la repites una y otra vez, aunque duela porque es una canción de desamor... cuando era niña...
Hacía tanto tiempo que no era niña... lo echaba de menos. La verdad es que de lo que se acuerda en gran parte de su infancia son por los recuerdos (fotos, regalos, notitas, etc.). No recordaba algo al 100% nada, simplemente pequeños detalles, pero sí recordaba algo con claridad... ERA FELIZ.

Sin preocupaciones ni nada, simplemente un papel se convertía en una obra de arte, un niño que conocías en el parque tu mejor amigo por unas horas, cuando una caída se arreglaba con el beso en la herida dado por mamá... aquellos si eran buenos tiempos. ¿La mayor preocupación que tenía entonces? Ganar al escondite, que tus "comiditas" de plastilina fueran las más chulas de todas, que tu mejor amiga no se enfadara contigo por no haberle dejado el color carne, que el chico que te "gustaba" dijera que tus colores eran mejores. Esas "preocupaciones" que a la hora, probablemente se nos hubieran olvidado... lo echaba realmente de menos... ahora siempre había algún problema, entre la uni, los amigos, sus comeduras de cabeza....

Decidió que era lo mejor, volver a ser feliz, por un rato olvidarse de todo, olvidarse de que hacía en aquella estación, olvidarse de la pena que le había dado decir adiós una vez más a su mejor amiga, otra vez volvió a estar mal y no pensó que quizás, y solo quizás, comiéndose el coco no hacía nada... Quizás el problema estaba ahí, en ver el lado malo de las cosas y no el bueno. Quizás sólo era cuestión de darle la vuelta a la tortilla.Por eso optó por la opción más sencilla, para ser niña aunque sólo fuera un rato, debía tratar con niños. Por eso se agacho, se puso a hablar con ellos y a jugar a diversos juegos de los que llevaba sin saber un tiempo.

Y por unos instantes...volvió a ser una niña... y volvió a ser feliz.


#BeHappy&BeAChildAgain

martes, 4 de marzo de 2014

Efímero.

Y se dieron cuenta de que aquello había dejado de ser efímero.
Había sido tanto tiempo efímero que la propia palabra perdía sentido.
Y decidieron que aquello, a partir de entonces sería
infinito.
#SentimientoInfinito

sábado, 22 de febrero de 2014

Sentimientos a flor de piel. FALLAS.

  No hay un día que no recuerde esa sensación....


  Calles que suelen estar transitadas por coches, ahora la abarrotan personas. Pasas por la calle agarrándote a la persona que va delante tuyo, intentando no perderle, buscando entre todos el mejor sitio para cuando llegue el momento no perder detalle...
  En ese rato de espera siempre se charla de cualquier cosa, pero a mi siempre me pasa lo mismo, me pongo nerviosa, quiero que empiece ya todo aquello, quiero que sea como la primera vez que fui y sentir de nuevo todo... y de repente llega la hora...
  Aquellas calles abarrotadas de gente comienzan a gritar más fuerte... se oye un micrófono encenderse. La gente comienza a enfurecerse por que quiere que todo comience, quiere que se viva ya ese momento... y se oyen esas 6 palabras que dan comienzo a todo el espectáculo:

'SENYOR PIROTÈCNIC, POT COMENÇAR LA MASCLETÁ'

  Y  en ese momento comienza todo a temblar, y comienzan los petardos a sonar, pero no suenan como simple estruendos, parecen que hagan música al explotar unos con otros conexos. Y justo ahí, en ese instante, se te paraliza el cuerpo y te embriaga la emoción...
  Tu cuerpo está temblando junto al suelo, pero tú no lo sientes así, para ti tu cuerpo está paralizado. Comienzas a sentir como todos tus pelos se ponen de punta, como te entran escalofríos que te recorren toda la espalda como si te soplaran lentamente. No quieres pestañear, no quieres perderte nada, adoras ese momento... cada petardo que explota es música para ti. A veces, incluso, te emocionas tanto que te entran ganas de llorar, por la preciosidad que abarca todo aquel ambiente...

  Y comienza a acercarse el final... todo lo que has sentido poco a poco se junta en un gran estruendo. Muchos petardos a la vez hacen que parezca que el suelo se va a abrir a tus pies, pero no te mueves, no quieres perder detalle y vivirlo todo desde allí..."que se abre el suelo si quiere, que yo no me muevo de aquí" eso es lo que piensas.

PUM
PUM
PUM

  Tres son los petardos que ponen fin a la mascletá... y, tras esos tres petardos, hay unos segundos de silencio... pero a esos segundos de silencio le sigue un gran estruendo de aplausos y silbidos, la masa de gente se emociona y no para de aplaudir, y a esos aplausos le acompaña la pólvora...ese olor a pólvora que se te mete hasta las entrañas y que ten encantaría oler cada día del año... y entonces las calles comienzan a moverse ya dejar de estar abarrotadas, todo empieza a moverse y las calles comienzan a vaciarse...

Nunca olvido esa sensación...

  No soy valenciana, es cierto, pero llevo toda la vida bajando a Valencia en Marzo a sentirme un poquito valenciana, a emocionarme con la mascletá, a adorar la sátira de los ninots, a ver las fallas, a huir de esos petardos llamados "borrachos", a amar el olor de la pólvora dejando que me embriague, y a amar cada uno de los sonidos de los petardos... no no soy valenciana, pero con todo lo que siento por las fallas, me siento como tal... Sólo me queda decir una cosa...

¡VIVA LAS FALLAS
Y VIVA VALENCIA!

#MésQueUnSentiment

martes, 25 de junio de 2013

Disfrazando atardeceres.

El sol comenzaba a esconderse.
Ella se había salido a verlo, no sabía aún a que había ido a aquella fiesta, con lo que no estaba aún del todo cómoda.
Le encantaban los atardeceres, para ella era un momento único.
Ese momento en el que todo acaba y todo empieza.
Ese momento en el que todo queda igual pero todo comienza a cambiar.
Ella miraba con ojos atentos. Iba disfrazada de pirata, le encantaban sus historia.
Ellos vivían cada día al máximo, porque cada día podía ser el último, y apreciaban por ello cada cosa, inclusive los atardeceres.
Miraba sentada en aquella terraza aquel sol que poco a poco iba quemando menos, aquel sol que se quedaba sin fuerzas, aquel sol que en ese momento le quemaba tanto a ella... le traían tantos recuerdos y tantos sentimientos.
Aún recordaba el último atardecer a su lado... a veces, cuando miraba otros atardeceres, miraba a su alrededor buscándole, se le hacía tan raro que no estuviera allí.. a él le encantaban ese tipo de fiestas.
Y de repente las risas del interior de la fiesta comenzaron a aumentar de volumen. Ella se dio cuenta de que alguien salía y en ese mismo instante se dio cuenta de que sus ojos estaban llenos de lágrimas. Se las secó y cerro los ojos, no quería ver a nadie... era su momento, era su atardecer, eran sus recuerdos y sus sentimientos y esta vez no quería compartirlos con nadie.
Silencio de nuevo... quien hubiera sido le había visto y no quería hacer cuentas con ella ni preguntar que le ocurría. En verdad a ella le había venido bien que quien hubiera sido hubiera decidido esa vez ignorarla.
Le hubiera encantado que hubiera sido él, pero sabía que no lo era... ahora vivía tan lejos..
Miró de nuevo al sol. Ya no quedaba casi nada de él, no quedaba casi nada de ese atardecer, y aún quedaban horas para que volviera a salir.
- Ya pensaba que no te iba a encontrar aquí.
Esa voz... no podía ser, debía estar soñando despierta, no podía ser él. Una vez más sus sentimientos se la estaban jugando y jugaban con ella...
Siguió mirando al frente con su disfraz, el viento soplaba un poco. Era un momento ideal para recitar "La canción del pirata". Amaba aquel poema.
+ "Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar si no vuela un velero bergantín". Paró un segundo, otra vez sus sentimientos querían salir a flote.
Pero en ese instante, cuando iba a continuar aquella voz prosiguió con su poema.
- "bajel pirata que llaman por su bravura el 'temido' en todo mar conocido, del uno al otro confín"
No podía ser... era imposible... él estaba lejos, se había ido, sólo podía volver a veces y ese fin de semana juró y perjuró que no podía.
Y entonces cerró los ojos, una lagrima cayó de ellos. Se dijo a si misma que sólo era su recuerdo el que hablaba, no hay nadie más en aquella terraza.
El aire soplaba más y más fuerte. Ella cerró muy fuerte los ojos para evitar que más lagrimas tontas salieran de allí. De repente, comenzó a sentir como le acariciaban la mano. Ella quiso pensar que era un sueño, no podía ser otra cosa, a menos que fuera una hoja que el viento había arrastrado hasta su mano.. No, no era una hoja, notaba el contacto de su mano con otra piel.
Inspiró muy fuertemente para que aquél sueño loco se acabará, y entonces le llegó su aroma... era imposible que él estuviera allí.
Cerró los ojos con más fuerza... estúpido destino,¿por qué le quitaba a la persona que más quería y no paraba de mandarle señales parar recordarlo?
Entonces notó como algo se acercaba a su oreja, y un susurro comenzó a decir " Sé cuanto te gustan los atardeceres. En nuestro último atardecer te cogí igual de la mano y te juré que volveríamos a ver uno juntos, te juré que nunca te dejaría sola, te juré que volvería a por ti para verte todas las veces que hicieran falta.. iría hasta el fin del mundo por verte sonreír."

Notó esa sensación por todo el cuerpo, todos sus pelos se pusieron como escarpias. Abrió los ojos y de ellos brotaron todas aquellas lagrimas que llevaba tanto tiempo evitando.
Giró su mirada hacia donde le habían susurrado, era él y había vuelto para ver un atardecer como le prometió. Pero eso no era todo, él iba disfrazado de pirata.
Ella se tiró a su cuello y acariciaba su cara intentando salir de su asombro, no podía parar de llorar. Él no paraba de mirarle sonriente y de abrazarle con mucha fuerza, para que ella notara que aquello era cierto.
Se separaron unos milímetros, y mientras ella seguía acariciándole el rostro, el le besó los labios.
- Te dije que volvería. Te quería dar una sorpresa porque sé lo mucho que te encantan, por eso me negué rotundamente a decirte que iba a hacer este fin de semana. 
Él comenzó a secarle las lagrimas a ella, mientras brotaban unas pocas de sus ojos.
- No quiero que esa sonrisa tan bonita se empañe con lagrimas mi niña.
Ahora fue ella la que acercó su boca a él y se besaron.
Él se fue a levantar, pero ella no le dejó.
+ Olvidémonos de todo por un momento. Olvidémonos de la fiesta y disfrutemos de otro atardecer. Disfrutemos de este principio y fin.
Él le sonrió. Amaba todas aquellas locuras que le decía. Se sentó a su lado y la abrazó cariñosamente. Se quedaron los dos parados hasta que la luna salió, hasta que vieron morir al  día, hasta que vieron renacer todas las emociones.
Vivieron juntos aquél nuevo morir del día, aquel viejo atardecer.
Y ella comprendió que detrás de cada sentimiento, hay un atardecer disfrazado.

viernes, 21 de junio de 2013

730 días sin un reflejo en el que mirarse.

Y es que ya han pasado 730 días...
730 días desde el día en que dejé de verte.
Por que yo creo que todo el mundo tiene un espejo en el que reflejarse... y el mio se rompió hace 730 días sin el.
Por que él era el mejor.
Era la cosa que más amaba en la faz de la tierra...
y ahora no está...
No hace falta que te diga lo mucho que te quería lo grande que eras.
Te echo tanto de menos...
Ojala no te hubieras ido...
Cada día te echo cada vez más y más de menos...
que vacío esta todo sin ti...
Te necesito.. y no estas...

SIEMPRE estrás aquí ~~~~~~~~> <3