Calles que suelen estar transitadas por coches, ahora la abarrotan personas. Pasas por la calle agarrándote a la persona que va delante tuyo, intentando no perderle, buscando entre todos el mejor sitio para cuando llegue el momento no perder detalle...
En ese rato de espera siempre se charla de cualquier cosa, pero a mi siempre me pasa lo mismo, me pongo nerviosa, quiero que empiece ya todo aquello, quiero que sea como la primera vez que fui y sentir de nuevo todo... y de repente llega la hora...
Aquellas calles abarrotadas de gente comienzan a gritar más fuerte... se oye un micrófono encenderse. La gente comienza a enfurecerse por que quiere que todo comience, quiere que se viva ya ese momento... y se oyen esas 6 palabras que dan comienzo a todo el espectáculo:
'SENYOR PIROTÈCNIC, POT COMENÇAR LA MASCLETÁ'
Y en ese momento comienza todo a temblar, y comienzan los petardos a sonar, pero no suenan como simple estruendos, parecen que hagan música al explotar unos con otros conexos. Y justo ahí, en ese instante, se te paraliza el cuerpo y te embriaga la emoción...
Tu cuerpo está temblando junto al suelo, pero tú no lo sientes así, para ti tu cuerpo está paralizado. Comienzas a sentir como todos tus pelos se ponen de punta, como te entran escalofríos que te recorren toda la espalda como si te soplaran lentamente. No quieres pestañear, no quieres perderte nada, adoras ese momento... cada petardo que explota es música para ti. A veces, incluso, te emocionas tanto que te entran ganas de llorar, por la preciosidad que abarca todo aquel ambiente...
Y comienza a acercarse el final... todo lo que has sentido poco a poco se junta en un gran estruendo. Muchos petardos a la vez hacen que parezca que el suelo se va a abrir a tus pies, pero no te mueves, no quieres perder detalle y vivirlo todo desde allí..."que se abre el suelo si quiere, que yo no me muevo de aquí" eso es lo que piensas.
PUM
PUM
PUM
Tres son los petardos que ponen fin a la mascletá... y, tras esos tres petardos, hay unos segundos de silencio... pero a esos segundos de silencio le sigue un gran estruendo de aplausos y silbidos, la masa de gente se emociona y no para de aplaudir, y a esos aplausos le acompaña la pólvora...ese olor a pólvora que se te mete hasta las entrañas y que ten encantaría oler cada día del año... y entonces las calles comienzan a moverse ya dejar de estar abarrotadas, todo empieza a moverse y las calles comienzan a vaciarse...
Nunca olvido esa sensación...
No soy valenciana, es cierto, pero llevo toda la vida bajando a Valencia en Marzo a sentirme un poquito valenciana, a emocionarme con la mascletá, a adorar la sátira de los ninots, a ver las fallas, a huir de esos petardos llamados "borrachos", a amar el olor de la pólvora dejando que me embriague, y a amar cada uno de los sonidos de los petardos... no no soy valenciana, pero con todo lo que siento por las fallas, me siento como tal... Sólo me queda decir una cosa...
¡VIVA LAS FALLAS
Y VIVA VALENCIA!
#MésQueUnSentiment
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