Y entonces llega ese día en el que cambia todo.
Tú vas tan inmune a lo que vaya ha pasar, y te cruzas con esa mirada. Una mirada que puede durar unas milésimas de segundo, pero que a pesar de ello, se te clava en los más hondo del alama. Esa mirada que se clava como una espada en el recuerdo.
Y te das cuenta que necesitas esa mirada, que la comienzas a buscar sin darte cuenta. Y de repente has caído. Te has metido en un mundo distinto y no sabes controlar las cosas. Y pueden pasar dos cosas: te puedes hundir o puedes salir ilesa y que esa mirada se convierta en una cosa más de tu vida.
Esa mirada...¿nunca os ha pasado? Una mirada que se te clava en lo más hondo, y que comprendes que es como una espada... va clavándose y haciendo poco a poco herida.
Podría contar tantas miradas que se me han clavado, pero la más importante de todas, podría afirmar que fue la que en unas milésimas de segundo se me clavo un 21 de Junio de 2012. De esas miradas que, ya habías visto, pero que hasta ese momento no has conseguido comprender que son tan importantes. Esa mirada a mi me hizo sentir un cosquilleo por todo el cuerpo, y me di cuenta de que necesitaba intentarlo. Necesitaba ver si podía pasar algo, si esa mirada me torturaría o me enamoraría cada día.
Y aquí estoy hoy, prácticamente un año después, enamorada de esa mirada, que me encanta encontrarme por sorpresa o a propósito, esa mirada que se me ha clavado como una espada, muy a dentro de mi alama. Gracias por a verte cruzado en mi vida. Gracias por clavar tu mirada en mi, por valorarme como soy, con mis virtudes y mis defectos. Por todo.
Gracias pequeña mirada <3
Tú vas tan inmune a lo que vaya ha pasar, y te cruzas con esa mirada. Una mirada que puede durar unas milésimas de segundo, pero que a pesar de ello, se te clava en los más hondo del alama. Esa mirada que se clava como una espada en el recuerdo.
Y te das cuenta que necesitas esa mirada, que la comienzas a buscar sin darte cuenta. Y de repente has caído. Te has metido en un mundo distinto y no sabes controlar las cosas. Y pueden pasar dos cosas: te puedes hundir o puedes salir ilesa y que esa mirada se convierta en una cosa más de tu vida.
Esa mirada...¿nunca os ha pasado? Una mirada que se te clava en lo más hondo, y que comprendes que es como una espada... va clavándose y haciendo poco a poco herida.
Podría contar tantas miradas que se me han clavado, pero la más importante de todas, podría afirmar que fue la que en unas milésimas de segundo se me clavo un 21 de Junio de 2012. De esas miradas que, ya habías visto, pero que hasta ese momento no has conseguido comprender que son tan importantes. Esa mirada a mi me hizo sentir un cosquilleo por todo el cuerpo, y me di cuenta de que necesitaba intentarlo. Necesitaba ver si podía pasar algo, si esa mirada me torturaría o me enamoraría cada día.
Y aquí estoy hoy, prácticamente un año después, enamorada de esa mirada, que me encanta encontrarme por sorpresa o a propósito, esa mirada que se me ha clavado como una espada, muy a dentro de mi alama. Gracias por a verte cruzado en mi vida. Gracias por clavar tu mirada en mi, por valorarme como soy, con mis virtudes y mis defectos. Por todo.
Gracias pequeña mirada <3
No hay comentarios:
Publicar un comentario